28 may. 2014

OBRAS NO AUTORIZADAS POR LA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

Art. 4. Obras no autorizadas

Las obras sobre elementos comunes o el uso privado de algún elemento común por un vecino requieren según la Ley de Propiedad Horizontal su aprobación por unanimidad por la Junta de Propietarios, debidamente convocada y constituida.

No obstante lo más habitual en estos casos es que cada vecino haga lo que quiera y sin preguntar a nadie acometa una obra que, por afectar a un elemento común, requeriría autorización de la comunidad.

Los ejemplos más frecuentes consisten en el cerramiento de una terraza, en la instalación de la bomba de un aparato de aire acondicionado en la fachada exterior de un edificio o en el uso privativo de una terraza común. 

Cuando un vecino no está conforme con una obra realiza en su edificio, lo primero que debe comprobar, consultando al Administrador o al Presidente, es si la misma ha sido aprobada o no por la Junta por unanimidad.

Si no lo ha sido, debe pedir el Presidente de la Comunidad que, en nombre de todos, se requiera al vecino que está afectando sin permiso a elementos comunes para que a la mayor brevedad reponga la situación al estado primitivo.
Si el vecino hace caso omiso al requerimiento del Presidente la única solución es acudir a la vía judicial para hacer efectiva la prohibición de realizar obras o atribuirse el uso privado de elementos comunes sin contar con autorización.

En dicho sentido, y muy importe, es que el requerimiento hay que hacerlo sin dilación, en cuanto se tenga noticia de la obra o uso no autorizado. De lo contrario si se deja pasar el tiempo sin intervenir, la jurisprudencia del Tribunal Supremo determina que el silencio de la Comunidad, sobre una obra conocida puede ser interpretado como un consentimiento tácito y, por lo tanto, pasado un tiempo la obra o el uso no podrá prohibirse. Todo ello con anterioridad a que se cumplan 15 años de la obra o uso inconsentido, pues a partir de dicho plazo prescribe en todo caso el derecho de la comunidad a prohibirla.

La Comunidad no debe hacer una dejación de sus derechos, si deja transcurrir un plazo suficiente en silencio la situación será irreversible ya que ello se considera “consentimiento tácito”.